Ahora que llega el buen tiempo, llegan también las piscinas de verano. Con mucho calor y nuestras ganas de desconectar del trabajo diario, las piscinas son uno de los muchos alicientes que tenemos a nuestro alcance para disfrutar junto a nuestros hijos. Pero, ¿son seguras las piscinas de verano?
Siempre es un plan atractivo pasar un día o una jornada en una piscina de verano pero debemos tener en cuenta algunas precauciones para que la experiencia sea inolvidable tanto para ellos como para nosotros. No tiene por qué ser un suplicio y con pautas de sentido común que a veces olvidamos, conseguiremos relajarnos y vivir con ellos momentos inolvidables.
Piscinas de verano y niños
En verano es muy habitual, si tienes hijos mucho más, pasar más tiempo en piscinas al aire libre. En apartamentos, hoteles, urbanizaciones, pero también en casas de campo particulares donde se suelen relajar más las precauciones y donde las medidas de seguridad son a menudo escasas. La seguridad no está reñida con el pasarlo bien, pero si es verdad que una de las premisas básicas a cumplir a raja tabla con el binomio piscina y niños es estar siempre presentes.

¿A que edad puedo dejar solos a los niños en la piscina de verano? Pues la verdad es que la respuesta más sensata es nunca. Los niños pueden ahogarse en cuestión de segundos, incluso en una pequeña cantidad de agua. Es muy recomendable saber técnicas de reanimación cardiopulmonar (RCP) y primeros auxilios. Es verdad que de 0 a 4 años se recomienda una supervisión presencial constante incluso en piscinas poco profundas, incluso hasta los 6 años.
Si queremos respirar con más tranquilidad en las piscinas de verano, el niño tendrá que saber flotar y saber nadar con seguridad. Además, tener la capacidad de reconocer peligros y tomar decisiones. De ahí la importancia del aprendizaje temprano de natación. Sabremos entonces que nuestro pequeño ya está preparado. Así pues, la edad adecuada en cada niño será diferente según sus habilidades y capacidades.
Participar en los juegos con seguridad
El estar jugando con ellos es una estupenda idea, pero no hay cuerpo que aguante el ritmo de nuestros pequeños en un día de piscina así que la recomendación es hacer turnos o instalarse cerca de la piscina para no perderlos de vista. Otra opción, establecer horarios de juego aunque esta va a resultar difícil de pactar, ya se lo adelanto.
Precauciones básicas en las piscinas de verano
- Normas de Seguridad. Los niños deben saber las normas de educación y seguridad. Y los padres estar pendientes de que las cumplan. No correr, ni saltar ni zambullirse de forma imprudente. Recordar que hay superficies resbaladizas pudiéndose ocasionar lesiones graves por caídas.
- Protección Solar. Crema Solar adecuada Crema factor 50+ pediátrica resistente al agua de manera constante cada 2 horas y al salir del agua. Gorra o gorro, camisetas protección UV…
- Hidratación. Agua de manera constante, fruta u otro tipo de comida ligera.
- Un calzado adecuado. Hoy en día existen numerosas opciones de sandalias de piscina o playa muy seguras antideslizantes y con buena sujeción con velcros. Evitarás también problemas de hongos muy habituales en estos días calurosos de verano.
- Problemas oculares por el cloro. Recomendación para los más pequeños el uso de gafas de natación. Recomendación de la ducha antes y después del baño.
- El uso de dispositivos de flotación, como chalecos salvavidas, también puede proporcionar una capa adicional de seguridad, especialmente para los niños que aún están aprendiendo a nadar. Sin embargo, es importante destacar que estos dispositivos no deben considerarse como una medida de seguridad completa y no reemplazan la supervisión y la enseñanza de habilidades acuáticas ya que a veces nos han dado más de un susto innecesario.

Estamos de acuerdo en que las piscinas de verano son el lugar perfecto para que nuestros hijos disfruten jugando, refuercen sus habilidades acuáticas, interactúen con otros niños… Son en definitiva, una fuente inagotable quema energías. También es cierto que esta actividad requiere de un compromiso por parte de los padres. Niños y piscina, nunca sin supervisión.
Toda precaución es poca, actuando con sentido común y teniendo claro que un día de piscina es eso, un día de piscina donde la prioridad será siempre ellos. Feliz Verano!!!




